
Después de ver una nueva exhibición de fútbol, temple y control total de Estudiantes, se entiende que la caída en el clásico contra Gimnasia fue nada más que un error humano -después de cinco años-. Pobre San Lorenzo, le tocó ser la víctima con la que el campeón de América se tomó revancha por la derrota del miércoles pasado. Padeció las ganas del subcampeón del mundo por recomponer su imagen sideral en un desquite furioso. Fue 2-0, pudo ser más, porque el Pincha estableció durante los 90 minutos un único ritmo de juego que el Ciclón estuvo demasiado lejos de poder interrumpir con su monotonía grisácea habitual.
Muy diferentes fueron Estudiantes y San Lorenzo. Con Verón como adalid, los de Sabella siempre pensaron antes de desplegarse, buscaron combinar al ritmo de los toques sencillos, se apoyaron unos en otros para triangular y así cimentaron la sobrada victoria, con el sacrificio colectivo como respaldo. En cambio, los de Simeone prefirieron correr sin demasiado sentido, desordenados, marcharon sin sorpresa alguna. Con esos matices, no fue raro que las individualidades de Verón, Núñez, Sosa y Boselli sirvieran para desequilibrar, y las de Papu Gómez y Bordagaray se toparan una y otra vez contra la férrea defensa platense.
Sosa dibujó la jugada del primer tanto, al desbordar en velocidad y dejar en el camino a Bottinelli y Aureliano Torres y mandar el centro que Bosellí mandó adentro para el 1-0. La reacción de San Lorenzo fue empezar a tirar pelotazos, producto de la presión agobiante del mediocampo de Estudiantes y la falta de ideas para llegar al arco de Orión. No hubo cambio alguno y Verón se lució paseando en velocidad a Bottinelli -otra vez quedó pagando- para terminar fusilando cara a cara Migliore. Todos se mantuvo igual, con Estudiantes transportando la pelota de un lado a otro ante la mirada impotente del otro bando -Encima Aguirre se fue expulsado- y el sonar del “oooole, oooole” de la gozosa tribuna pincharrata. Simeone intentó su maniobra habitual -y poco exitosa- de sumar puntas para ser más peligroso, pero salvo un lapso de 10 minutos en el inicio del complemento, nunca tuvo la iniciativa.
Estudiantes se repuso exitosamente y le demostró a San Lorenzo, espectador de lujo, que la tranquilidad para buscar jugar con claridad es mejor que el vértigo intrascendente e inconcluso.
Claves:
- La pelota tuvo en Estudiantes a su único dueño, con Verón dándole siempre el destino exacto y maniobrando para hacer revolcar a Migliore, que evitó un par de goles en contra más.
- San Lorenzo estuvo desnortado el partido completo, generando apenas una sola jugada de riesgo y corriendo siempre atrás de Estudiantes. Difícil producir peligro con pelotazos frontales.
- Estudiantes no da lugar a la duda: expone sinergia para recuperar la pelota, presiona los 90 minutos, es un frontón defensivo, sabe qué idea interpretar en ataque y concreta.

Tras la gran victoria inicial ante Rosario Central los hinchas se ilusionaron rápidamente con un buen torneo. La necesidad imperiosa de olvidar los pésimos momentos bajo la conducción de Blanquiceleste catapultó a los fanáticos académicos a pensar seriamente en sus chances de campeonar, aunque recién se tratara del primer partido del torneo.
En la segunda fecha recibió su primer cachetazo: Colón, en Santa Fe, le ganó por 2 a 1. Este domingo por la noche el equipo de Vivas sufrió una durísima derrota como local ante Arsenal. La noche había arrancado bien para la Academia pero poco a poco todo lo bueno construido se fue derrumbando con el pasar de los minutos.
Vivas hizo debutar a Roberto Ayala con la intención de fortalecer la línea defensiva. Sin embargo nada logró hacer la Acadé ante la rapidez y la agilidad de Franco Jara. El jóven delantero de Arsenal, ya vendido al fútbol portugues, complicó toda la noche a Ayala y a sus dos compañeros.
Racing había empezado ganando el partido con el gol de cabeza de Cahais, a los nueve minutos de juego. El local arrancaba mejor y arrmetía contra el arco de Cristian Campestrini, quien salvó dos veces la caída de su arco en el primer cuarto de hora inicial.
Poco a poco Racing fue perdiendo la pelota y Arsenal se fue haciendo de la posesión de la pelota. Jorge De Olivera se fue convirtiendo en figura tras negarle a Arsenal el empate en dos ocasiones. A los 25 minutos Dida no pudo hacer nada ante la buena definición de Jara, quien lograba el merecido empate del equipo del Viaducto tras ganarle en velocidad al Ratón Ayala, de triste debut. El Arse se iba al descanso superando futbolísticamente al equipo de Vivas.
Racing salió al segundo tiempo con todo para conseguir los tres puntos necesarios para seguir aumentando su promedio e ilusionarse con pelear el campeonato. A los 60 minutos Hauche recibió una buena habilitación de Bieler dentro del área y marcó para poner a su equipo parcialmente arriba en el marcador.
Racing, nuevamente arriba en el marcador, volvió a regalarle la pelota a Arsenal y le permitió crecer. A los 72 minutos el equipo visitante empató por segunda vez el partido con el gol de Diego Galván. Cuando parecía todo empatado apareció Mauro Óbolo en dos oportunidades y le dio la victoria a su equipo, dándole un nuevo golpe a un Racing que parece destinado a sufrir y, a pesar de tener un buen equipo, pelear por el descenso.
Claves:
- Franco Jara volvió loco a la defensa Académica durante todo el partido. El jugador de Arsenal, y a partir de junio del Benfica, es uno de los mejores delanteros hoy por hoy del fútbol argentino.
- El debut de Ayala no fue el mas deseado. Se lo vio lento y falto de ritmo en su presentación. No pudo levantarle el nivel a una línea de tres que mostró deficiencias durante todo este Clausura.
- Al nuevo esquema de Vivas le falta bastante como para poder ser utilizado en un equipo que debe sumar si o si para no descender.
River y Central aburrieron en el Monumental
Tras la victoria ante Chacarita en la fecha pasada el Millonario buscaba su primera victoria como local en el campeonato. Pero Central le impidió al paraguayo Rojas convertirse en el creador que necesitaba el equipo de Astrada y se llevó un justo empate.
Mas allá del resultado lo mas preocupante en River es el estado de Ariel Ortega. Nuevamente habría recaído en sus problemas de adicción y sería separado del plantel.
Chacarita sorprendió al campeón
El fútbol argentino hace rato que permite todo tipo de sorpresas, lamentablemente no porque abunde un buen nivel de fútbol. Igualmente llamó la atención que el campeón Banfield perdiera 2-1 frente a Chacarita, por causa de dos pelotas paradas que vulneraron su afamada fortaleza defensiva y lo hirieron en el juego aéreo. El Funebrero, que venía de caer frente a River (único contrario al que el Taladro derrotó), lleva 5 de sus 6 festejos convertidos gracias a pelotas detenidas.