
Los distintos campeonatos europeos están cerca de llegar a su mitad y ya puede diferenciarse a los que pelearán por el título, o, como sucede en España, directamente se puede vislumbrar una clara diferencia de niveles entre el líder y sus seguidores.
El Barça aprieta el acelerador
Los 10 puntos que el Barcelona le saca de ventaja a su inmediato perseguidor, el Sevilla, marcan claramente la distancia futbolística que existe entre los hombres de Guardiola y los demás participantes de la Liga. El nivel de juego que regalan los liderados por Lionel Messi en cada partido es altísimo y siempre promete goles. Basta con ver la diferencia de gol con la que cuentan: 38 (48 a favor y 10 en contra); la diferencia más grande que le sigue es la del Atlético de Madrid, con 15. Bestial.
De cualquier manera, Guardiola, correctamente, les avisó a sus jugadores que no hay que relajarse ni confiarse, pese a las millas que les sacan a los demás. Basta con ver el ejemplo de San Lorenzo y Boca en nuestro propio fútbol. El Real Madrid, a 12 unidades de distancia, sostiene que no están muertos y que, junto a Valencia, Atlético de Madrid y Villarreal, sueñan con arrebatarle el torneo al Barcelona.
Recambio, juego, un entrenador con una propuesta ofensiva, una defensa sólida, goles, estrellas y armonía son los elementos principales que reluce el cuadro catalán.
¿Será la del Liverpool?
Parece mentira, pero llegó el día en el que el Liverpool de Rafa Benítez, cursada ya más de la mitad de la competencia, es el líder de la Premier League, con 45 puntos. No cuenta con el margen que tiene el Barça: tiene al Chelsea a 2 puntos y al multicampeón Manchester a 7 pasos, que potencialmente podría ser uno, si es que ganan los dos partidos que adeudan.
Ya nos habíamos acostumbrado a ver al Liverpool alicaído en la Premier, luchando por conquistar la Champions League y esforzándose por asegurarse una plaza en la siguiente temporada del campeonato europeo. Pero esta vez, el equipo de Rafa se propuso meterse de lleno entre Chelsea y Manchester para conseguir el torneo local, que no obtiene desde la temporada 1989/90. Arsenal, con su habitual irregularidad, y la sorpresa del Aston Villa -con un Ashley Young estelar- miran desde más atrás, pero con la ilusión latente.
Eso sí, Gerrard, símbolo total del equipo, corre el riesgo de quedar preso por el escándalo que protagonizó en un bar, luego de la goleada al Newcastle, por haber agredido a un DJ (ahora está en libertad condicional). Ya bastante tuvo Benítez con haber perdido al Niño Torres, goleador red, en los últimos dos meses. Si el Chelsea termina de carburar y el Manchester, ya dejando de lado la resaca de títulos, retoma su nivel, la pelea promete ser largamente apasionante y mantener su atractivo.
Con Mourinho, el Inter sigue dueño del Calcio
El Inter cambió de mando, se fue Mancini y llegó Mourinho, y si bien algunos detalles se maquillaron con el luso en el banco, no es abismal la transformación del equipo que cuenta con 14 sudamericanos en sus filas. De cualquier forma, el andar que lleva le alcanza para, con 42 puntos, seguir sumando resultados y sacarle 6 de ventaja a la Juventus y 9 al Milan.
El nivel del Calcio sigue siendo el mismo, pero, extrañamente, se llevó al subcampeón y siempre competidor Roma a la mitad de la tabla. El Nápoli de Lavezzi y el Genoa del Capo Canioneri Diego Milito, con 30 y 29 puntos, se encuentran en puestos de Copa UEFA, pero la ambición es pegar el salto para ingresar en la próxima Champions League.
De no surgir ninguna sorpresa, el equipo de Mourinho alcanzaría su cuarta conquista consecutiva de la Serie A. La Juventus y el Milan, si consigue un ajuste de todos sus galácticos, pueden terminar con el imperio neroazzurro.
El Hoffenheim la pelea con el Bayern
Con el Schalke 04 y el Werder Bremen golpeados, parecía que el Bayern Múnich se iba a llevar puesta la Bundesliga. Pero no es tan así. Porque apareció la revelación Hoffenheim, equipo recién ascendido que cuenta con el apoyo millonario de su presidente y lleva los mismos 35 puntos que los dirigidos de Klinsmann. Por diferencia de gol, el Hoffenheim se coronó como el campeón de invierno en Alemania.
La Bundesliga no está cerrada para nada: Hertha Berlín, Hamburgo y Bayer Leverkusen están al acecho, esperando un tropezón de los conducidos por Dietmar Hopp o una nueva laguna del conjunto de Demichelis.
Ribery, conductor y crack, se lleva los flashes en el Bayern; el brasileño Carlos Eduardo e Ibisevic, cañonero de la liga con 18 dianas, son los más retratados del asombroso Hoffenheim.