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Mar
Simplemente Obdulio
por Roberto ParrottinoObdulio Jacinto Muiño Varela, el Negro Jefe, o simplemente Obdulio, fue mucho más que un jugador de fútbol. Nació en Montevideo el 20 de septiembre de 1917 y comenzó a ganarse la vida a los 8 años como canillita en pleno centro de Montevideo. Tiempo después este prócer charrúa comentarÃa: “Los diarios contienen solamente dos cosas que son verdad: el precio y la fecha”. Una frase que pintaba su personalidad. Curtido de mucha inteligencia ajena al estudio -llegó hasta tercer año de primaria-, trabajó como cadete en una mensajerÃa, lo que le posibilitó haber conocido y haberse fotografiado con un tal Carlos Gardel.

Su carrera como futbolista comenzó a los 20 años en el club Montevideo Wanderers; luego pasó a Peñarol, donde permaneció 11 años. Debutó con la Celeste a los 22 septiembres y fue titular durante 15 años, entre 1939 y 1954, y capitán desde el ´41. Jugó 57 partidos con su selección y marcó 9 goles. Se retiró del fútbol en 1955, a los 38 años, jugando curiosamente su último cotejo en Brasil. Es que en Brasil habÃa dejado mudo al paÃs y habÃa escrito un gran capÃtulo en la historia del fútbol.
Sobre su vida se han narrado cientos de crónicas periodÃsticas, libros, cuentos y obras de teatro. El súmmum de Obdulio estuvo en aquella jornada del partido final del Mundial 1950 entre Brasil y Uruguay. De aquél Maracanazo del 16 de julio se tejieron miles de palabras.
Momentos antes de comenzar el partido, en el vestuario, uno de los dirigentes que integraba la delegación uruguaya le dijo al grupo: “Perdiendo por cuatro goles estamos cumplidos”. A lo que el reo del Negro Jefe respondió urgido de vehemencia y certeza: “Cumplidos sólo ganando”. Sólo fue un anticipo.
Aquella tarde que empezarÃa perdiendo 1-0 Uruguay terminó de la manera que Obdulio querÃa. A través de su voz, garra y empuje desde el centro del mediocampo alistó a sus compañeros para dar vuelta la batalla. Juan Alberto Schiaffino y Alcides Edgardo Ghiggia marcaron los goles, y asà Uruguay alzaba su segunda Copa del Mundo. La alzaba en las manos de Obdulio Varela.

La embajada uruguaya en territorio brasileño organizó por la noche un gran festejo. Pero Obdulio, un estandarte de la victoria, decidió no ir ya que dirigentes y autoridades se habÃan puesto en primer plano. “Una reunión llena de hipocresÃa y figuración”, recordarÃa.
Obdulio prefirió salir a deambular por las calles en busca de la nada y se encontró con brasileños tristes y llorando. Entró en un bar a beber y muchos lo reconocieron, y fenómeno extraño para estos tiempos, le brindaron respeto y admiración por el valor y el temple demostrado. Cuentan las lenguas que Obdulio terminó la noche bebiendo con los brasileños y paseándose de bar en bar.
Cada una de sus acciones estaba rodeada de valores de roca. Enemigo de la fama, de espÃritu solidario y austero durante toda su vida, fue amante de aquellos trofeos sin decoro que el camino iba dejando.
Luego del Mundial la falta de dinero fue una constante en su vida. Los dirigentes no lo valoraban. Se habÃan otorgado medallas de oro ellos mismos y a los jugadores medallas de plata y un monto de dinero escaso. Con ese dinero Obdulio pudo comprarse un Ford modelo ´31 que le fue robado una semana después. Una vez más la ayuda partirÃa de los vecinos y de su grupo de amigos.
En febrero de 1994, la Confederación Sudamérica de Fútbol le entregó la Medalla de la Orden al Mérito del Fútbol Sudamericano. La Orden al Mérito de FIFA se la dieron durante el Mundial de Estados Unidos del mismo año.

El 2 de junio de 1996, con 78 años, el 5 charrúa de aquel Maracanazo de 1950 dejó este lado del mundo. La fuerza indomable y el corazón gigante sucumbieron para siempre. Obdulio Jacinto Muiño Varela, el Negro Jefe, o simplemente Obdulio, fue mucho más que un jugador de fútbol.Relacionado: Osvaldo Soriano y Eduardo Galeano, dos notables escritores, se refirieron a Obdulio, ese morocho que despertó tanto amor y admiración desde el centro de la cancha.
# Obdulio Varela, el reposo del centrojás, de Osvaldo Soriano, Artistas, locos y criminales, Bruguera, 1983.
# Obdulio, de Eduardo Galeano, El fútbol a sol y sombra, Buenos Aires, Catálogos, 1995.





Un post de dimensiones epicas!
¿Que mas se puede decir de Varela? … posiblemente sea el mejor centrocampista defensivo de todos los tiempos.
Un verdadero capitán, dudo que se vea uno parecido a él en estos dÃas
lo que me gusta de este tipo es que tenia muy en claro que el jugando en la seleccion, representaba a todo su pais. desde el presidente al borracho de la esquina escuchando el partido en la radio portatil. ese tipo de entrega y devocion por la seleccion de uno no se ve mas. hay giles que les dicen que tienen que hacer un relevo y se ofenden.
Roberto.
Un post emocionante, te agradezco mucho que hayas recordado al gran capitan que tuvo mi pais.
P4atricio
Tenes mucha pero mucha razon, sin duda la celeste carece desde hace mucho años de futbolistas que como Obdulio amaran tanto la camiseta.
” Los de afuera son de palo ”
Obdulio Varela
Muy buen post…explicativo y te dan ganas de seguir leyendo más.
http://doble-5.blogspot.com
Muy interesante
Tremendo post el que se mando Roberto.
Vibre(?)
Excelente post, no hay nada que agregar.
Primero un artÃculo sobre Alberto Spencer y ahora uno sobre Obdulio Varela, espero sigan en esta senda de recordar a los grandes del fútbol mundial.
Un abrazo desde Uruguay.
Gracias a todos y al hombre “Peker” por las hurras. Que siga vibrando la cosa.
Alvaro está enterito con su pasión carbonera y, por ende, charrúa.
Saludos.
great article, well done.
vale actualizar la pagina
BANFIEL 5 LANUS O …. JO JO JO JO J O JO
Se me erizo la piel unas cuantas veces a lo largo de este articulo.
GRANDE ENTRE LOS GRANDE.
RESPETO Y GRATITUD AL IDOLO CARBONERO Y CHARRUA.
Muy bueno el post, la verdad que esta bueno que comenten sobre jugadores de otras epocas como este para que los que no conocemos tanto de futbol nos podamos culturizar mas sobre el tema. Bien Roberto.
Estos son los post que deberian estar llenos de comentarios. Muy bueno.
sin duda un acontecimiento que todo aquel que gusta del futbol admira con respeto.pero mas respeto hay para ese hombre que hizo lo que tenia que hacerse en esos momentos,dejar un a un lado la “presion” (esa palabrita que toman de pretexto los jugadorcitos de cuarta de estos tiempos), si bien ese ambiente se tornaba inmenso y abrumador que incluso los altos mandos del futbol uruguayo se conformaban con no ser goleados, el con unas palabras llenas de tanta verdad los convencio de concretar lo mas dificil haciendo lo mas facil y escencial en este hermoso mundo del futbol,simplemente jugar con el corazon y con eso que no se consigue con contratos millonarios y tachones aerodinamicos…huevos
-mientras haya un balon rodando en este globo se recordara al gran numero 5 quien con diez guerreros mas borraron en la cancha lo que en el papel estaba escrito-