24
Mar
Entre tanta violencia, una luz de esperanza
por Matias Baldo
Fue como un sueño. El sábado, en la cancha de Defensores de Belgrano se enfrentaban el local y Almirante Brown por el torneo de la B Metropolitana. HabÃa mucha gente en el estadio más cercano del paÃs a una ex centro de detención y tortura: enfrente se ubica nada menos que la ex ESMA. La primera sorpresa la dio el equipo visitante al desplegar una bandera en la que se reclamaba justicia para Fernando Blanco, un hincha de Defensores muerto en 2005 tras una tremenda golpiza policial. Entre las cuatro mil personas habÃa más de un centenar de hinchas de Almirante Brown, que no suelen ganar el premio fair play de comportamiento en una cancha. Sin embargo, como parecÃa un sueño, los simpatizantes de uno y otro equipo estaban mezclados en la tribuna techada de Defensores que es la única de Argentina en llevar el nombre de un desaparecido: Marquitos Zucker, hincha del Dragón, militante peronista e hijo del actor Marcos Zucker.
La prioridad del aliento la tenÃa el local, claro, pero cada quince minutos se recordaba la legendaria amistad. ¿Legendaria? Nació cuando ambas hinchadas decidieron enfrentar juntas una brutal represión en tiempos de aquella dictadura de cuyo nacimiento ayer se cumplieron 33 años.
A menos de 15 minutos del final de partido, Almirante Brown marcó el tanto del que serÃa su triunfo. Sus hinchas gritaron el gol respetuosamente, y luego, hasta con una media sonrisa resistieron cordialmente el griterÃo del público local cuyo equipo pugnaba por el empate.
Llegó el final. Y los cien de Almirante no se abrazaron entre ellos: primero apludieron al rival y después sà se abrazaron pero con la parcialidad de Defensores.
Se pareció mucho a un sueño lo ocurrido, y también al despertar del inconsciente colectivo en vÃsperas del 24 de marzo. Porque tal vez fue ese el homenaje del fútbol, enfrente del principal ex centro de la muerte y la tortura.
MartÃn Sánchez
MartÃn es redactor de ClarÃn desde 1996, donde se desempeñó entre otras secciones en Deportes, PolÃtica, Internacional y Proyectos Especiales. Antes trabajó entre otros medios, en los diarios La Prensa, Diario Popular, Tiempo Argentino, para ese diario cubrió el Mundial de México 1986, el Cronista Comercial y en la editorial Perfil. También fue editor de las revistas culturales La Perinola y Al Margen. También escribe para una página de Defensores de Belgrano




Gran nota!!!!! Excelente nota!!!!
Ojala todas las hinchadas se llevaran asi… un gran ejemplo lo de Defe y Broun…
Saludos!
Yo quiero abrazar a riquelme y darle las gracias por irse de una buena vez por todas de la seleccion.
yo quiero que una ves dejes un buen cometario horacio. pero hay mas posibilidades que se abrazen los borrachos con la doce.
muy buena la nota
Entre tanta violencia, una luz de esperanza…
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Muy bueno… No me importa el contexto histórico, es lo de menos… Lo bueno es que dos hinchadas sea por cualquier motivo, pudieron convivir serenamente en una tribuna
Un saludo,
KUN
http://www.loquealfutbollegusta.blogspot.com
Yo lo quiero abrazar a riquelme y besarlo todo porque me gusta el chabon ….y que?
nosotros tambien queremos abrazos y caricias!
todos tendriamos que seguir el ejemplo!
si tambien a alguien le gusto la idea podemos escontrarnos y abrazarnos toda la noche en los bosques de palermo (donde laburo)
viva river!
muy buena historia, ojala ninguna hinchada tenga que unirse a otra para enfrentar a estos asesinos.
Tremendamente Motivados
Gracias por rescatar esta historia… Ojalá las hinchadas viesen siempre el fútbol de esta manera. Los argentinos nos unimos cuando acosa la sombra del verdugo, Dios quiera que no tengamos que llegar a eso nunca más.
Saludos
Pablo
Periodismo de fútbol internacional
el porvenir y berazategui hicieron esto varias veces ya, pero como el porvenir no es visto con buenos ojos por don julio nadie se entera
FERNANDO MIRA A LOS ASESINOS DESDE EL CIELO .JUSTICIA POR FERNANDO BLANCO!!!!!!