
Se acabaron los tiempos en los cuales los equipos grandes del fútbol argentino se reforzaban llevándose a las figuras y jugadores más destacados de los denominados equipos chicos por una cifra módica para sus economÃas. Ahora, las negociaciones son extremadamente duras y los que se encuentran escalones por debajo se encargan de arrancar hasta el último centavo posible en sus ventas.
En el 2004, Banfield negoció con Boca a Rodrigo Palacio y Flaco Bilos. La transacción de ambos atacantes le costó a Mauricio Macri, por entonces mandatario en La Ribera, 2 millones de dólares (70% del pase de Palacio). Ya en el 2008, cuando el cuadro Xeneize pidió cotización por Cvitanich, Portell, presidente del Taladro, lo tasó en 8 millones de dólares. El goleador terminó vendido al Ajax por 12 millones de dólares.
También le sucedió a Boca cuando preguntó por Lautaro Acosta, y Alejandro Marón, presidente granate, pidió 7 millones de dólares ó 5 millones más el pase de Boselli. El Laucha ya fue presentado en el Sevilla, que pagó 7 millones de euros por sus servicios.
River abonó en el 2006 cerca de 4 millones de dólares por las llegadas de Belluschi y Ortega desde Newell´s, pero las cifras se inflaron bastante para Eduardo López, mandatario leproso, en la actualidad. El contemporáneo interés de Aguilar por Santiago Salcedo y Nicolás Spolli no baja de los 10 millones de dólares: 8 por el atacante paraguayo y 6 por el raspador zaguero central. Tacuara Cardozo también habÃa sido sondeado por el club millonario, pero López terminó vendiéndoselo al Benfica por 8 millones de euros.
Lanús, Vélez y Estudiantes cambiaron su filosofÃa y ya no dejan que sus hombres más sobresalientes emigren a otros equipos del torneo local. Venden al exterior, sin escalas, tal como hicieron con Letto, Archubi, Aguirre, Escudero, Somoza, Mauro Zárate, Piatti, Andújar, José Sosa y Pavone. Todos por grandes cifras procedentes desde Europa, sin haberselos largado a los poderosos del paÃs cuando preguntaron por ellos.
Independiente quiere que GandÃn o Rubén RamÃrez sea el reemplazante de Denis, pero Colón no baja sus intensiones de los 4 millones de dólares. Gimnasia le exige a Boca 4 millones de dólares y el pase de Calvo por Ignacio Piatti. El mercado cambió y buscar jugadores de nivel y de categorÃa en el mismo fútbol local es una misión durÃsima y que exige bastantes dólares de más. De a poco, los no grandes empiezan a rentabilizar a sus jugadores de la misma manera que los grandes.