Archivo de la sección 'Curiosidades'

Tragedia de Hillsborough: 19 años

por Mariano Fusco

Fue un 15 de abril de 1989, cuando 96 seguidores del Liverpool perdieron la vida en el estadio de Hillsborough al quedar aplastados contras las vallas luego de una avalancha cuando se disponían ver el choque entre el Nottingham Forest y los Reds por una de las semifinales de la FA Cup.

Las investigaciones posteriores arrojaron que la estampida del público nada tuvo que ver con la violencia sino con un exceso de espectadores y un mal estado de las instalaciones del estadio.

Este luctuoso hecho sumado al ocurrido en Heysel cuatro años antes provocó una reacción del gobierno de Margaret Thatcher para erradicar el hooliganismo y mejorar la seguridad en los estadios: allí nacieron el “Football Spectators Act” y el “Informe Taylor”.

Los jugadores personales

por betoparrottino

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Ojos abiertos. El Maestrico es una pieza importante en el seleccionado de su país.

Tal vez los hubo en todos los tiempos. No lo sé. Lo que sí se es que hay una especie de jugadores que son propios a cada persona. Tipos que uno sólo le encuentra el gusto, que cuando lo tirás entre los amigos te tratan de loco o de poco entendido del tema. Uno los ve y ya está hecho. Son de uno, y si a otro también le gusta comienza a agarrarle algo de bronca, deja de ser un poco personal. En esta esfera de futbolistas hoy encuentro al Maestrico César González, de Colón. Su apodo ya da pautas de tipo con conocimiento. Maestrico. Y encima caribeño, de risa fácil. Algo más certero, duro, sonaría decir Bengoechea, El Profesor, que es uruguayo. Pero el Maestrico tiene virtudes de buen jugador. Sabe manejar la pelota, tiene talento, algo innegable, e incluso le pone cierto baile a sus corridas desde el mediocampo. Quizás por esto de ser venezolano. No sé, es especial. Uno sabe que está adentro y espera lo mejor de él. Por eso lo banca, le hace el aguante, casi una apología. Si está en el estadio se enoja con el que lo insulta. Si lo ve por televisión se embronca con el periodista que lo maltrata. No es un crack, para nada. No está entre aquellas estrellas del fútbol mundial, para nada. Pero para la persona que lo admira es diferente. Si estás mirando de ojito un partido, por ejemplo, cuando estás comiendo, levantás la cabeza cuando escuchás el nombre. Se hace difícil encasillarlos dentro de una especie de jugadores. Son los de uno, los propios. Los que estás esperando que te digan “¿Quién? Dejate de joder…”.

¿Quién es o quiénes son tus jugadores personales y por qué?

Maradona, uruguayo y en Brasil

por Mariano Fusco

Mientras lo “mata” Vergara, el capo de Chivas (”Maradona no sabe lo que dice. Se ve que sigue fumando de la misma”) y le hace ole a la antorcha olímpica, Diego vuelve a ser protagonista en la tierra que tiene a Ayrton Senna, como máximo ídolo deportivo…

En el video pueden verlo al 10 y toda la alegría de “Uruguay campeón en México 86″.

¿Pelé no vende en la tierra de los pentacampeones?

info robada sin culpa alguna del blog de Leandro Zanoni

comentario destacado, y aclaratorio:

juanma escribió:
el 11/04/2008 a las 7:55 pm

No es que maradona sea idolo en brasil ni que a pele no le den bola… la idea es que el Diego quede totalmente ridiculizado poque obviamente todos los brasucas van a votar en masa para que gane el idiota de Biro Biro.. no vieron qe hasta el que hace la propaganda le pone un voto a Biro Biro

Aca deberiamos hacer lo mismo con Pele y Eber Ludueña

 

 

Sensacionalista al máximo

por Mariano Fusco

El bizarrísimo The Sun se empeña día tras día en realizar “informes” que estén en boca de todo el mundo: Ahora ubican a Ronaldo como el jugador con más exceso de peso de todos los tiempos.

La lista:
1. Ronaldo
2. William Foulke
3. Micky Quinn
4. Jan Molby
5. Ferenc Puskas
6. Neville Southall
7. Neil Ruddock
8. Andy Reid
9. Tomas Brolin
10. Hartson

Los hinchas de Peñarol, están indignados: es que los británicos se olvidaron de Leonardo Fabio Moreno, el cantante

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La primera derrota

por Mariano Fusco

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Para los cronistas de la época este partido fue mucho mas que eso, fue una confrontación a muerte entre dos exuberantes seleccionados y posiblemente el partido mas maravilloso de la historia de la Copa del Mundo.

Uruguay con varios de los héroes de Maracaná frente al mejor seleccionado de toda la historia de Hungría se daban cita en Suiza para definir al finalista del mundial de 1954.
El cotejo marcaba que al inicio del segundo tiempo los húngaros se adelantaban por dos goles a cero, pero en los últimos quince minutos de juego el seleccionado celeste lograra la igualdad obligando a definir el juego en el alargue. El destino decidió que un balón nacido en los pies del atacante oriental Hohberg impacte el palo de la portería europea cuando aún nadie sacaba ventajas, posteriormente dos conversiones del goleador del torneo Kocsis sentenciaron el juego.

No fue una derrota vulgar, fue la primera derrota de un combinado uruguayo en competiciones mundiales; integrantes de aquel plantel no dudan al señalar que aquella selección era aún mejor que la que silenció 200.000 almas en un estadio de Brasil.
“…perdieron como héroes y caballeros. Yo no soy un tipo de conmoverme fácilmente, pero hace un momento, Schiaffino me besó felicitándome…Me pareció que iba a morir estrangulado por un nudo en la garganta. Fue el más bello, el más humano, el más inolvidable partido de mi vida”, decía luego del encuentro un futbolista húngaro.

[En Uruguay se respira fútbol, y si se te cruza por la cabeza un día hacer un blog sabés que va a ser sobre la pasión mas grande del mundo, y obviamente de aquel equipo del que sos hincha incondicional. Así hace casi un año nació el Blog Carbonero, con el motor que significa el amor de sus autores por el Club Atlético Peñarol, uno de los clubes mas grandes del mundo entero. Es un honor que Vale Chumbar nos de un espacio para compartir lo que hacemos con todos sus visitantes, desde Uruguay un abrazo, Alvaro Cabrera - Blog Carbonero]

Cielo naranja

por Mariano Fusco

Una fecha antes ya había festejado. Y qué mejor para el hincha riverplatense que estrenar el flamante título de campeón ante Boca, y en su casa, la Bombonera.

Hugo Gatti había pasado en la semana por Adidas y varios dicen que eligió la pelota naranja previendo que la cancha iba a llenarse de papelitos blancos. Aunque conociendo lo excéntrico que era el arquero…

El 6 de abril de 1986, Francisco Lamolina no puso reparos en comenzar a disputar el encuentro con el balón anaranjado: “Cuando me contaron que se jugaba con una pelota de ese color, me dio igual: yo sabía que el Loco la iba a terminar yendo a buscar adentro”, dijo Norberto Alonso, protagonista estelar de esta historia. Duró sólo un tiempo dicha pelota pero alcanzó para que el Beto conectara un centro de Roque Alfaro para el primer gol de River. El segundo del 10, de tiro libre, fue con la tradicional Tango de color blanco.

Fue el superclásico 24 de Alonso, el último de su carrera. Quería disfrutarlo pero los proyectiles tirados por hinchas xeneizes evitaban cualquier festejo. “Fue un día irrepetible: pese a que nos decían que no, yo ni loco dejaba de dar esa vuelta olímpica en su cancha”, cerró uno de los grandes ídolos millonarios.

El fútbol y Malvinas

por betoparrottino

Muchas pequeñas historias con ribetes futboleros dejó la Guerra de Malvinas, aquella que duró 74 días de 1982 y dejó como herencia 649 argentinos muertos en la lucha contra los ingleses. Por un lado o por el otro, es triste hablar sobre Malvinas, pero muy necesario hacerlo hoy, a 26 años.

El 30 de marzo de 1982, una masiva manifestación en Plazo de Mayo bajo el lema “Paz, pan y trabajo” fue violentamente reprimida por la policía. Era un signo más del aumento del desempleo en Argentina. Esa misma noche el represor y alcohólico Leopoldo Fortunato Galtieri ordenaba la invasión de las Islas Malvinas a través de un plan rústico y precario. La aventura militar le serviría para salvar el futuro de la dictadura militar o poner en jaque al régimen.

Luis Escobedo, Osvaldo De Felippe y Gustavo De Luca comparten una historia similar. Los tres eran jóvenes futbolistas, y de un día para otro tuvieron que dejar sus sueños y emprender el viaje a Malvinas. “Había terminado de sacarme la camiseta de Los Andes en el encuentro previo a lo que iba a ser mi debut en Primera, y me enteré que tenía que ir a las Islas. Me presenté y al día siguiente ya estaba allá. No pude ni avisarles a mis viejos. Aún hoy odio más a los militares que a los ingleses“, recuerda Escobedo, un defensor que además de jugar en Los Andes pasó por Colón, Belgrano y Vélez. “Uno recuerda la incertidumbre por lo que iba a vivir allá. A esa edad éramos un poco inconscientes. Pero cuando regresamos, moralmente estábamos destruidos”, cuenta De Felippe, que jugó en Huracán y fue ayudante de campo de Julio Falcioni. A De Luca, que jugaba en la Reserva de River, le chocó tanto encontrarse luego de 17 años de la guerra con sus ex compañeros que prefiere olvidarse de todo.

El 2 de abril, cuatro días después de aquella protesta en pos de empleo, una multitud eufórica vivaba a Galtieri. Las tropas argentinas habían desembarcado en Puerto Argentino y, cinco días más tarde, el 7, Mario Benjamín Menéndez era nombrado gobernador del archipiélago. Ese mismo día Central Norte, de Salta, le ganaba 1-0 a Mariano Moreno, de Junín, en el inicio de la novena fecha del torneo Nacional del ´82. La pelota seguía rodando y los cantos belicosos no tardarían en llegar a las tribunas. Al día siguiente, lejos, pero cerca, Osvaldo Ardiles enfrentaba con su equipo, Tottenham, a Leicester, de visitante. “La hinchada del Leicester me silbaba y gritaba ’England’ cada vez que yo agarraba la pelota. Pero la del Tottenham replicaba con ’Argentina, Argentina’”, rememoró Ardiles, que en Malvinas perdió a un primo, el aviador militar José Leónidas Ardiles.

Desde la AFA, presidida por Julio Grondona, se tomaron varias iniciativas. El Comité Ejecutivo decidió llamar al Metropolitano ´82 primero como “Malvinas Argentinas” y, luego, como “Soberanía Argentina en las Islas Malvinas”. También desembolsó 100 millones de pesos para el Fondo Patriótico Nacional y los clubes otros 300 millones producto del superávit de 1981. El 26 de abril, Agremiados organizó un partido con los mejores jugadores del momento, con televisación para Malvinas, y lo recaudado, 190 millones, fue también para el Fondo. Dudoso destino si tenemos en cuenta los muchos cargamentos de alimentos que nunca llegaron a las Islas. Algunos que llegaron los mantuvieron en galpones, sólo para los generales. Un ex combatiente contó una vez que su superior elegía el sabor de la mermelada, mientras otros pasaban hambre y un duro frío.

Por su parte, la revista Gente les contaba a los argentinos que “Estamos ganando”. El Gráfico, Goles y Estadio, las tres revistas deportivas que circulaban en aquellos años, se tiñeron con los colores celeste y blanco. Goles, que había cambiado de editores y tenía periodistas muy vinculados con los militares, narraba desde sus páginas “la gesta de Malvinas”. El Gráfico, en tanto, donó mil ejemplares para los soldados del país.

Los días pasaban, las muertes se acumulaban y la derrota argentina era inminente. El ejército inglés estaba mucho mejor provisto, desde uniformes y armas, hasta comida y logística. Al compás de los días de guerra, se acercaba el comienzo del Mundial de España, dónde la Selección Argentina de César Menotti defendería el título. El 13 de junio, en la inauguración, Argentina perdía 1-0 contra Bélgica. Un día después, los generales argentinos firmaban la rendición. Los soldados ingleses tomaban las Islas y tomaban a los soldados argentinos como prisioneros de guerra.

En España, y por orden de los militares, los periodistas argentinos no podían nombrar al país británico en las transmisiones. “Los rojos esta tarde juegan a la carga”, se escuchaba en el partido entre Inglaterra y Alemania por Radio Rivadavia. Tanto Argentina como Inglaterra fueron eliminadas en segunda ronda. Los argentinos vieron “la revancha” de la guerra en el Mundial ´86, cuando Maradona dejó por el piso a los jugadores ingleses. Los ingleses, cuando le ganaron al seleccionado albiceleste, en el Mundial de 2002, se acordaron de Malvinas. Una rivalidad inmortal.

“Recuerdo perfectamente que a un kilómetro de nuestra trinchera había combates cuerpo a cuerpo, y entre tiro y tiro llegamos a escuchar por la radio el gol de Bélgica. ¡Puteábamos por ir perdiendo!”, describió Marcelo Rosasco, ex combatiente y actual periodista. El fútbol es un elemento trasgresor hasta de situaciones extremas. La Guerra de Malvinas no estuvo al margen.

Relacionado:

El año pasado, en el 25° aniversario de la Guerra de Malvinas, el diario deportivo Olé publicó una nota donde escarbó el rol del fútbol hoy en las Islas, en dónde hay un mundial y un torneo de equipos de tabernas.

Desde las secciones deportivas de los diarios de hoy, dos notas sobre Malvinas salieron. Una pequeña entrevista a Luis Escobedo, en Olé, y otra un poco más extensa a Osvaldo De Felippe, en Página/12, otro ex combatiente y futbolista de aquella época.

Post recomendado: Eblog y Malvinas

La película de Maradona

por Mariano Fusco

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Protagonizada por mayoría de actores argentinos (el italiano Marco Leonardi hace del Maradona adulto), esta producción italo-española no verá la luz en los cines nacionales ya que nadie quiso comprarla para distribuirla. En Europa tuvo escasa aceptación y el guión no le gustó nada al entorno del Diez, que no alzó demasiado la voz luego de recibir unos 3 millones de dólares. Es que en la cinta cuya duración es de 110 minutos presenta a un Maradona “demasiado ávido de drogas y mujeres”, como bien cuenta Matías Maciel en su blog.

“Maradona: La mano di Dio”, tiene entre sus protagonistas a Julieta Díaz (ClaudíaVillafañe), Juan Leyrado (Guillermo Cóppola) y Luis Machín (Marcos Franchi).

Los avances:

información+video vía Matías Maciel (blog Entretanto)

Está en la memoria

por betoparrottino

Tal vez inspirados en los dictadores europeos Franco, Mussolini o Hitler, los tiranos argentinos que tomaron el poder el 24 de marzo de 1976, hace hoy 32 años, encontraron en el fútbol a un amigo con el cuál tirar paredes. Más allá de la realización del Mundial en 1978, fue desde el arranque que la Junta Militar conformada por Jorge Rafael Videla, jefe del Ejército, Emilio Eduardo Massera, de la Armada, y Orlando Ramón Agosti, de la Fuerza Aérea, vio en el fútbol un foco de distracción para los habitantes de Argentina.

“Queda exceptuada de la transmisión por cadena nacional la propalación programada para el día de la fecha del partido de fútbol que sostendrán las selecciones de la Argentina y Polonia”. Así, la Junta marcaba en el comunicado número 23 que para alegría de todos el partido de la Selección se iba a transmitir por Canal 7, con los relatos de Fernando Niembro. En el país se habían suspendido el Congreso, los partidos políticos, los espectáculos públicos, la habitual grilla de los canales de televisión y las tiras radiales, y se transmitían en cadena marchas militares, proclamas y comunicados de la Junta.

En tanto, en Polonia, en la ciudad de Chorzów, de la Europa Comunista del Este, el equipo de César Luis Menotti se disponía a jugar contra los locales en una gira preparatoria para el Mundial. El partido lo ganó Argentina 2-1, con goles de René Houseman y Héctor Scotta. A 13.000 kilómetros de allí, en Argentina, comenzaban los primeros puntazos del terrorismo de Estado. Se sucedieron detenciones en fábricas, sindicatos y escuelas. Con el tiempo, la decisión de jugar ese partido se puso en discusión. Las versiones de los jugadores son contradictorias. Algunos dicen que se enteraron antes del partido del golpe, otros después. El encargado de dar la noticia fue el relator José María Muñoz, que oportuno cómo se caracterizaba, aclaró: “Por suerte no hay que lamentar desgracias personales o derramamiento de sangre”. Al día siguiente los medios exaltaron la actuación del equipo. “La mayor hazaña de la historia (de la Selección) en el exterior”, titularon.

Ese mismo 24 de marzo de 1976, se ratificó ante el mundo la realización del undécimo Campeonato Mundial de Fútbol en el país, con el apoyo de la FIFA, en manos del brasileño João Havelange. La cifra de gastos inicial rondaba en 70 millones de dólares. Finalmente, más de 700 millones se despilfarraron y guardaron en ciertos bolsillos. Uno de los principales responsables de esto fue el marino Carlos Lacoste, el hombre que manejó el poder y los negocios en el fútbol durante la dictadura, tanto es así que fue el vicepresidente del Ente Autárquico Mundial ´78 (EAM ´78, un organismo preparado para la organización del torneo). Era Lacoste el que dictaba y ejecutaba las órdenes.

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El fútbol fue funcional a la dictadura. Hoy quedan hechos puntales alrededor del terror. El 6-0 a Perú en el Mundial, los secuestros y las desapariciones de los deportistas, y, más actual que nunca, la inclusión a la AFA como presidente de Julio Humberto Grondona por parte de Lacoste, en 1979.

El 23 de abril de 1976, casi al mes del golpe, un grupo de tareas se llevó una vida más, la de Norberto Julio Morresi, de 17 años, hermano de Claudio, ex futbolística de River y Huracán y hoy Secretario de Deporte de la Nación. Fue Claudio Morresi quién escribió lo siguiente:En el estadio vacío el partido está por comenzar. Los jugadores empiezan a sentir cómo baja de las tribunas desiertas el aliento de las hinchadas. Son 30 mil voces que no paran de alentar”. Hay dos palabras que no por ser citadas muchas veces pierden valor. Simplemente, Nunca Más.

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Relacionado: Fútbol y dictadura [El Ortiba]

¿Qué es saber de fútbol?

por betoparrottino

A fines de la década del ´60, en el año 1967 más precisamente, un periodista escribió un libro que es citado por su nombre en más de una ocasión por conocedores, desconocedores y personas que han escuchado al pasar que “el fútbol es la dinámica de lo impensado”. Dante Panzeri editó en aquél año Fútbol. Dinámica de lo impensado, en Buenos Aires, por medio de la Editorial Paidos.

En su primer inciso “Juego-alegría y seriedad-angustia”, plantea, entre otros puntos, la necesidad de conocer donde se halla el “saber de fútbol”.
“¿Quién, verdadera y probadamente, “sabe” fútbol y de fútbol? Suele confundirse memoria con sabiduría”, escribió. La memoria en el fútbol recaería tal vez en aquellos estadígrafos, que recuerdan en que día, en que partido y en que minuto tal o cual jugador realizó un gol. Pero, ¿y la sabiduría dónde está?

Se pregunta si en los directores técnicos. Los descarta. Y refuta la idea diciendo que el ente que entrega el diploma lo hace por autoderminación, ya que no hay pruebas para sellar el “saber de fútbol”. “El fútbol es un arte del imprevisto”, deja como moraleja.

En los geniales jugadores, tampoco. Muchos de ellos en el diálogo y la transmisión del supuesto saber ni siquiera pueden empezar. Y aquí se puede recordar al gran wing derecho brasileño Mané Garrincha, que estuvo cerca de quedar afuera de algunos equipos, porque los médicos pensaban que era bruto en demasía. Entonces de aquí pasa a los muchos futbolistas malos, pero con buena verba. Claro, a éstos le faltaría ser buenos en la cancha.

Encuentra Panzeri en la persona capaz de seleccionar a los posibles buenos jugadores el mayor “saber de fútbol” y, vaya el caso para la  época, a Carlos Peucelle. Sitúa el mayor alcance de la idoneidad en fútbol en elegir a los nacidos para jugar. Luego describe la tarea de estos en las etapas de selección, ubicación en la cancha, orientación en el juego y, por último, corrección, para que después hagan de allí en más lo que les parezca mejor. Para dejarlos jugar.

El texto de Panzeri, que fue director de la revista El Gráfico en los ´60, es una crítica en vísperas al comienzo de la “modernización” del fútbol que se vislumbró en los años ´70 y un tratado compacto sobre este deporte.

Ahora, ¿quiénes son los que saben de fútbol para ustedes en esta época? ¿Hay una persona con sapiencia en fútbol? ¿Qué es saber de fútbol? Panzeri dio su parecer en este buen libro, entre muchas cosas, y lo argumentó.

Algo más sobre Panzeri:

# La breve fama de un tal Dante, en HiperCrítico.

# El gran Dante, en mutantes.com.ar.