
Corría el mes de junio del año 2003, el Chelsea se encontraba sumído en una crísis económica y por ello el, por ese entonces presidente del club, Ken Bates, lo vendía a un jóven multimillonario ruso llamado Roman Abramovich, por 60 millones de libras. El magnate ruso no solo pagólos 60 millones, sino que también se hizo cargo de la deuda de 80 millones que sostenía el club.
En la primera Premier League post venta del club, el Chelsea terminó en la segunda colocación y llegó a los cuartos de final de la Champions League. De cara a la siguiente temporada, despidió al DT italiano Claudio Ranieri y contrató a José Mourinho, quien venía de conquistar, entre otras cosas, la Champions League 2003/04 con el Porto de su país.
Ni bien llegado el DT luso, Abramovich puso 166 millones de libras para reforzar el equipo. Algunos de los nombres rutilantes que llegaron fueron Didier Drogba, Petr Cech, Ricardo Carvalho y Arjen Robben. La temporada 2004/2005 fue de las mejores en la historia del Chelsea: tras cincuenta años ganaron la Premier League y, en la misma temporada, la Curling Cup al vencer por 3 a 2 al Liverpool en la final. Sin embargo los Blues se quedaron a las puertas del triplete, tras perder con los Reds (empatando los dos partidos 0-0 en Stamford Bridge y 0-1 en Anfield Road) en semifinales (Había eliminado al Barcelona en octavos, en un duelo que, a la postre, se convertiría en un clásico). Con una defensa liderada impasable liderada por John Terry, con un arco imbatible custodiado por Petr Cech, con un mediocampo con Frank Lampard como su máxima figura y con Drogba como goleador, el Chelsea se estuvo a un paso del triplete.
Una temporada más tarde, en la 05/06, manteniendo la base del equipo, el Chelsea logró el bicampeonato en la Premier League, igualando su record del año anterior de 29 partidos ganados y manteniendo el invicto como locales. En la FA Cup perdieron en semifinales ante el Liverpool. Sin embargo el objetivo de los Blues, además de obtener la Liga Inglesa, era el de conquistar la Champions League, que le volvió a resultar esquiva tras perder en octavos de final ante el Barça.
En la temporada 2006/2007 el Chelsea obtuvo dos títulos, que habitualmente se llaman “menores”: la Curling Cup y la FA Cup. En la Liga terminaron segundos tras el Manchester United y en Champions League se encontraron, en semifinales, con uno de sus karmas, el Liverpool.
Poco después de comenzada la temporada 2007/2008, el portugues Mourinho se fue del club y le dió paso al desconocido israelí Avant Grant, en quien Abramovich confió sus millones.
De la mano del israelí, el Chelsea fue mejorando su imágen poco a poco y logró llegar a la última fecha con empatado en puntos con el Manchester United de Ferguson. Sin embargo en la última jornada el equipo de Ferguson venció al Wigan por 2 a 0 y se consagró bicampeón de la Premier.
Sin embargo, Grant logró algo que Mourinho nunca había logrado: llevar al Chelsea a una final de Champions League. En octavos eliminó al Olympiacos, en cuartos al Fenerbaçhe y en semis por fin pudo superar su karma y venció al Liverpool de Benítez por un global de 4 a 3.
En la final lo esperaba el Manchester United, quien ya le había arrebatado la Premier League. El encuentro decisivo se jugó en el estadio Luzhniki en Moscu, Rusia. A los 26 minutos empezó ganando el equipo de Ferguson, con el gol de cabeza de Cristiano Ronaldo. A los 45 minutos, el estandarte del equipo de Grant, Frank Lampard, empató el partido. En los penales, ni Terry ni Anelka pudieron convertir sus penales y el sueño de conquistar por primera vez la Champions League se escurrió entre sus manos.
Como Grant no fue capaz de materializar su sueño, Abramovich le dió salida y oficializo la contratación de Luiz Felipe Scolari como DT para la temporada 2008/2009. De la mano del portugues, Chelsea arrancó imbatible, especialmente en la Premier donde estuvo 8 partidos sin perder. Pero a partir de la novena fecha todo cambio. El Liverpool le ganó por la mínima diferencia en Stamford Bridge y le rompió la tremenda racha de 86 partidos consecutivos sin conocer la derrota como local.
Los malos resultados continuaron y el magnate ruso decidió terminar con la aventura de Scolari al frente del equipo inglés, e inmediatamente se contactó con Guus Hiddink, DT de la Selección Rusa, para que se haga cargo del equipo. A partir de la llegada del holandés, el Chelsea comenzó a levantar su nivel futbolístico. Cuando Hiddink se hizo cargo del equipo, los Blues se encontraban cuartos, y gracias a la mano del holandés, llegaron a las últimas fechas con posibilidades concretas de pelear el campeonato con el Liverpool y el Manchester (quien se volvió a consagrar campeón). En octavos de final de Champions eliminó a la Juventus. En cuartos de final tenía que enfrentarse nuevamente con el Liverpool. En el partido de ida en Anfield Road, el Chelsea logró una gran victoria por 3 a 1, casi sentenciando la serie. Pero como siempre, el equipo de Benítez tuvo contra las cuerdas al Chelsea, en un partido que terminó 4 a 4, y en el que ambos equipos pudieron haberse llevado el pase a semis.
En la siguiente fase lo esperaba el imparable Barcelona de Messi, Xavi, Eto’o, Henry e Iniesta. En el partido de ida, jugado en el Camp Nou, el Chelsea no desplegó su juego, se metió atras e hizo un partido inteligente que dió sus frutos y por el cual se llevó un valioso empate a 0. El partido de vuelta el equipo inglés se puso rápidamente en ventaja a los 9 minutos con el golazo de Essien. Durante todo el encuentro el Chelsea tuvo chances de ampliar la diferencia. Cuando parecía que todo estaba encaminado para que el equipo de Hiddink tuviera revancha ante el de Ferguson en la final, apareció Iniesta y, a los 93 minutos, por fin pudo derribar la muralla rival para empatar el partido y darle así el pase al conjunto de Guardiola a la final.
Otra vez el sueño de Abramovich de conquistar la Champions League se veía postergado, esta vez en los minutos finales, y, tal vez, de manera injusta. Esta última temporada el Chelsea se alzó con un solo título, el de la FA Cup, tras vencer en la final al Everton.
Una vez finalizada la temporada anterior, Hiddink volvió a dirigir exclusivamente a la Selección rusa, por lo que el dueño del club fue a buscar a Carlo Ancelotti, quien desde el 2001 se encontraba dirigiendo al Milan italiano. La única incorporación, hoy por hoy, es Yuri Zhirkov, quien llegó del CSKA de Moscu a cambio de 21 millones de euros. Sin embargo Abramovich sabe que para cumplir su sueño de conquistar la Champions League, debe fichar varios jugadores más, y es por eso que estaría dispuesto a desembolsar 118 millones de euros para adquirir tres figuras del fútbol mundial: Andrea Pirlo (la incorporación más factible), Frank Ribery y Sergio Agüero.
Pirlo ya declaró que vería con buenos ojos un cambio de aire, y que estaría dispuesto a continuar su carrera junto con el DT con el que compartió sus últimos años. Lo de Agüero y Ribery es más complicado, pero los petrodólares todo lo pueden lograr.
Abramovich tiene un capricho y sabe que para pelearle al Barcelona, al Manchester, al Real Madrid, al Inter, entre otros, necesita comprar jugadores importantes.