
El 3-0 de la ida a favor de Atlético Rafaela, exigía una actuación épica, digna de los libros de historia, para que Gimnasia La Plata se quedara en Primera División. Los primeros 45 minutos que se disputaron en el Bosque, por la vuelta definitoria, exhortaban a un verdadero milagro por parte de los dirigidos de Madelón para mantener la categoría. Cuando el desenlace fúnebre parecía cantado, con el Lobo jugando con nueve jugadores contra los diez de la Crema, y comenzaba la asimilación de un descenso cocinado, apareció el corazón Tripero para darle lugar al coraje -de juego, mejor no hablemos- y provocar que el doblete agónico de Niell se complementara con el primer gol de Alonso, para firmar un 3-0 salvador, casi imposible, que jamás se olvidará en el respirar de sus hinchas.
A Atlético Rafaela, se le escapó una oportunidad inigualable y los tres goles de Visconti quedarán en anécdota. Se cubrió bien en el primer tiempo y, encabezados por Serrano, trataron de no regalar nada y abroquelarse para evitar lo que se terminó consumando. Ejercieron presión y hasta tuvieron las primeras ocasiones claras para batir a Gato Sessa. No tuvieron éxito, no aprovecharon los enormes vacíos que dejó un GELP desesperado y dejaron escapar la ventaja de los tres goles de la ida, aunque durante gran parte del partido dieron la sensación que volverían a la máxima categoría. La salvada de Ormeño casi sobre la línea, también valió como un gol para el Lobo.
Sin juego, con casi nada de fútbol, pero con muchísimo empuje, Gimnasia le tiró todo su peso encima al equipo santafecino, a base de entrega, centros y garra. No bajaron los brazos en ningún momento. Cuando los dos estaban con uno menos -por las rojas a Teté González y Gil-, Alonso prendió la primera llama de esperanza, con la complicidad del arquero Capogrosso. A falta de 5 minutos y con la necesidad de dos goles más para la hazaña, el codazo irresponsable de Pampa Sosa a Menghi, fue un baldazo de agua helada para toda la parcialidad local, que ya veía extinguirse la ilusión. Con nueve y un funcionamiento espeso, sostenido por pelotazos y el alma de sus hombres, la salvación se antojaba como una utopía.
La muñeca de Madelón pudo más, porque la entrada de Niel -a esta altura toda una deidad- fue lo que cambió el destino. Que el Enano midiera 1,62 no fue obstáculo para que clavara dos cabezazos entre los 44 y 46 minutos y rescatara a un Gimnasia que ya se encontraba nadando en la B Nacional. Leonardo Carol, que agarró un equipo más que comprometido con el descenso, y Niell, que materializó el milagro, ya esperan sus estatuas. Aborten los infartos, el Lobo se quedó en Primera.

Central también es de la “A”:
El equipo de Miguel Ángel Russo empató este domingo uno a uno con Belgrano en el Gigante de Arroyito. A pesar del empate, Rosario Central se aseguró su continuidad en primera gracias a la victoria que consiguió en Córdoba por 1 a 0.
El partido de hoy fue un partido parejo, con situaciones para ambos equipos y en el que se dió una gran batalla en el medio del campo. Central parecía tener todo bajo control pero a los 37 minutos del primer tiempo, tras una jugada con varios rebotes en el medio, Maldonado se encontró con la pelota y sacó un bombazo que fusiló al arquero canalla Broun dejándolo sin opciones.
Parecía que se le venía la noche al equipo de Russo, pero un minuto después del gol del Pirata cordobés, apareció Zelaya, que tras un error de de Olave, marcó el empate que le dio la tranquilidad al equipo rosarino.
De ahí hasta el final del partido, todo fue lucha en el mediocampo, con pocas opciones de gol para ambos equipos. Tanto en el partido de ida como en este de vuelta, a ambos equipos le falto creatividad para generar peligro en el arco contrario. Belgrano no fue nunca en toda la serie inferior a Central, pero la ineficacia de sus delanteros, especialmente en el partido de ida le impidió soñar con el ascenso.
Así, se terminó la temporada 2008/2009 de la Primera Divisón del Fútbol Argentino. Gimnasia y Central se salvaron y seguirán en la máxima categoría, mientras que Gimnasia de Jujuy y San Martín de Tucumán jugarán en la B Nacional. Chacarita y Atlético Tucumán reemplazarán al Santo tucumano y al Lobo jujeño en primera.