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Mar
El máximo artillero olvidado
por Roberto Parrottino
“A Boca le debo todo lo que soy, pero le he dado todo lo que fui”. Ese fue Roberto Eugenio Cherro. Asà quedó resumido en su propia voz. Y ese es el máximo goleador en la historia de Boca Juniors.
Claro, algunos dirán que no lo es porque más de la mitad de los goles lo marcó en el Amateurismo. Pero Cherro no jugó en la época primitiva, sino en el famoso Amateurismo Marrón, en las décadas de 1910 y 1920. Antes de 1931, año de la profesionalización, igualmente se le pagaban a los jugadores, pero por debajo de la mesa. Existió un quiebre por la legalización de la actividad. El futbolista era en el imaginario de la sociedad un artista, pero pasó a ser un trabajador con las exigencias del medio. Tenues exigencias, no cómo las de hoy, pero exigencias al fin. Dos horas semanales obligatorias de práctica era una de ellas, y si se faltaba, la multa sin justificación médica era de cinco pesos. Por eso, es necio cortar tajantemente al fútbol en 1931.
Mañana, MartÃn Palermo contra Gimnasia La Plata podrá llegar a los 180 o pasar esa cifra de goles con la camiseta de Boca en partidos oficiales. Algunos dirán que igualó o pasó a Francisco Varallo, máximo artillero de la historia xeneixe en el Profesionalismo, pero tampoco lo es asÃ. No es en desmedro de Palermo, que sà es el top score en partidos internacionales de Boca y uno de sus máximos Ãdolos contemporáneos.

A partir de un estudio del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF), se llegó al número de 194 tantos de Varallo, contabilizando torneos nacionales discontinuos de aquellos años, pero de carácter oficial, avalados por las entidades organizativas. Copa Competencia, Copar “Adrián Beccar Varela” y Copa “Adrián Escobar”, fueron los trofeos donde Pancho marcó 14 goles y sumó, entonces, un total de 194. Algo asà cómo una Copa del Rey de España o una FA Cup de Inglaterra, salvando las distancias.
Hoy Palermo suma 179 tantos y ni él, ni Varallo ni Domingo Tarasconi, otro de los grandes artilleros, son los máximos goleadores de la historia boquense. Las campañas marketineras para ensalzar a Palermo con ese lauro son varias: la de la marca de sus botines o la del diario deportivo argentino. Es casi un hecho, por la actualidad del 9, que más temprano que tarde Palermo pase a Varallo.
Pero la estadÃstica -frÃa o caliente- dice que Roberto Cherro es el número uno. Un Cherro que en realidad era Cerro, pero la ascendencia italiana en la pronunciación de su apellido lo etiquetó como Cherro. Para el CIHF, la cantidad exacta de goles fue de 218 en 300 partidos (algunos dicen que en realidad es de 212 goles), 110 en la era amateur, 100 en la era profesional y 8 en copas. Curiosamente un año antes de la profesionalización, en 1930, Cabecita de Oro, uno de sus apodos por la ductilidad en el cabezazo, conquistó 37 goles en la temporada, récord de tantos en un año en la historia de Boca.
Alguna vez Pancho Varallo le comentó a Guillermo Barros Schelotto que si Cherro estuviera vivo le dirÃa al Mellizo que encontró a uno que lo quieren más que a él. Cherro, además de un inteligente goleador certero en el área, era querido, era Ãdolo, y sigue siendo, a pesar del olvido, el máximo goleador en la historia del club de la Ribera.
Nota vinculada: El goleador sà tiene quien le escriba




