
Mirá la tabla de posiciones y a simple vista, decime cuántos equipos tienen chance de pelear el torneo. Volvé a mirar y decime de esos que elegiste cuál es el que mejor plantel tiene, el que mayores individualidades tiene y el que presenta una mayor paridad en sus líneas. Yo me quedó con San Lorenzo, más atrás Boca y River, en el orden que les parezca.
Se le fue el “glamour” con Ramón, “D´Alesanlo”, Placente, Bilos y Botinelli pero le llegó el jugador del campeón, aquel que Díaz casi suplicaba. Y motivos tenía para pedir a Ledesma, un monstruo, amo y señor del juego, dueño del equipo. Además sumó a Barrientos y Solari. Mientras otros arman y desarman tácticas, Russo buscó fútbol. Por ahora mal no le va porque llegó a los 13 puntos, es líder y se sacó de encima otra parada brava, en el Sur, al ganarle por 3-1 a Banfield, con goles de Silvera (PT 22m), Barrientos (PT 41m), y una delicia del Indiecito cuando ya no quedaba nada, y así enterrar la ilusión que Bertolo (ST 4m) había hecho renacer.
¿Quién le puede discutir la cima? Y River es el campeón, es River, tiene buenos jugadores pero Simeone, vuelvo a insistir, tiene días en los que parece el sucesor de Rinus Michels y en otros se parece a un principiante. Un día Ponzio es líbero y capitán, al otro va al banco y luego vuelve pero de cinco. Si las cosas no salen mete a Falcao, Buonanotte, Bou, Ríos, Salcedo, le pega un tubazo a Abreu, y si tuviera a “La Máquina” también la pondría. Con títulos o sin ellos, al estilo Cholo lo llamo el “fútbol histérico”. Pero vuelvo a insistir que es River, es el campeón, y mete presencia.
Boca arrancó para ilusionar, con 3 victorias y 1 empate en cuatro partidos. Pero depende demasiado de Riquelme y a Palacio -por la lesión de Palermo- lo necesita como el agua pero la pubialgia lo hace jugar un día sí y otro no. Tiene una buena base, con un Battaglia y un Vargas en alto nivel, pero en el banco le sobra acné en Javier García, Forlín, Gaitán, Chávez, Noir, Viatri y Phillippe. La defensa es la ideal para Ischia (Ibarra, Cáceres, Paletta y Morel) pero tiene errores de coordinación, tontos, que -como ante Independiente- terminan con la pelota dentro del arco. Tampoco hay que olvidar que de sus 4 encuentros, tres los disputó en su casa y en el único que tuvo que salir se topó, perdón quemeros, con un Huracán con plantel de B Nacional, pero de la mitad de tabla de la segunda categoría.
El resto está tibio y si bien alguno se puede meter en la conversación (¿Independiente?) está la sensación que les falta tomar sopa para plantársele mano a mano a los tres arriba mencionados.
La fecha de martes nos regaló un partidazo en Santa Fe entre Colón y Lanús, que terminó 3-3, con dos tantos en los últimos tres minutos: El Grana arrancó arriba por Fritzler (18′ PT) pero antes de la finalización de la primera etapa (E. Fuertes, 34′ PT), el Sabalero lo igualó. Lo dio vuelta el equipo de Mohamed con Ramírez (9′ ST) pero los de Zubeldía no tardaron en poner paridad mediante su goleador Sand (19′ ST). Faltaba nada cuando los tres puntos se tomaban un micro al sur bonaerense (S. Blanco, 42′ ST) pero en Santa Fe pidieron documentos y Valdemarín (43ST) hizo bajar a dos y a conformarse con el puntito para cada uno. El local no conoce la derrota (2 victorias y 4 empates) mientras que la visita es regular-regular (2 victorias, 2 empates y 2 derrotas).
En Victoria, un Tigre con menos recursos que la temporada pasada pero bien paradito como acostumbra, clavó tres goles en 10 minutos y dejó sin nada a un Gimnasia, que se reforzó para más pero que sufre horrores mirando la tabla de promedios. San Román, en contra, convirtió para el equipo de Sanguinetti (se le consume el crédito) pero Morel, con una media hora de furia le dio una alegría a los de Cagna. El 10 ingresó a los 19 de la segunda etapa, a los 21 marcó el empate, y a los 30 lo definió luego del 2-1 convertido por Blanco (24 ST).
La fecha culminó con el empate, en el estadio de Argentinos, entre el local Huracán, ya sin Ubeda y con Jesús Martínez en el banco, ante el Newell´s de Gamboa. La Lepra se puso en ventaja a los 30′ PT por Rolando Schiavi, de cabeza tras un tiro de esquina mientras que el Globo lo empató gracias al venezolano César E. González, al minuto del segundo tiempo.