
Se ganó, finalmente la Argentina pudo ganar en las Eliminatorias en el 2008 y dejar atrás cinco partidos sin triunfos. Se jugaron 20 minutos muy buenos en el inicio del rasposo encuentro ante Uruguay, pero después el nivel bajó y fue convirtiéndose en un concierto de patadas, que tuvo su auge en el complemento. Lo principal es haber vuelto a sumar de a tres, y ante un rival que nunca regala nada.
En los primeros 12 minutos, Argentina encontró sus dos goles, con Messi y Agüero. Un centro de Riquelme, teledirigido a la cabeza de Messi puso la primera ventaja. Fue tal vez la manera más impensada de llegar al grito, con un frentazo de uno de los bajitos entre el porte y la altura oriental. Agüero la mandó a guardar con potencia, tras un tiro en el poste de Cambiasso.
Argentina jugo de gran manera, con Riquelme detrás de Messi, Agüero y Tévez. Con Carlitos y La Pulga ubicados en los costados, se pudo jugar por los costados, especialmente por la izquierda con el del Manchester, y ocasionar peligro en un desordenado fondo celeste.
El equipo de Basile metÃa fuerte y jugaba a abrir la cancha, pero se fue estancando y bajando el ritmo. El nudo fue apareciendo en el combativo sector del medio, donde Cambiasso y Mascherano, otra vez comiéndose la mitad de la cancha, eran los encargados de recuperar y cubrir los espacios, más allá de que Tévez también retrocedió para ayudar. Eguren y Diego Pérez empezaron a soltar la pierna demasiado, sin castigo del espantoso árbitro Torres.
Lugano descontó en el final de la primera parte, cuando los delanteros de Uruguay, Suárez, Cavani (entró por la lesión de Fucile) y Abreu no daban señales de vida como para inquietar a Carrizo. Se durmió de más y Suárez rescató una pelota en el lÃmite de la lÃnea de fondo, para meter un centro que el zaguero del Fenerbahçe empujó adentro.
La segunda etapa fue una especie de Coliseo Romano, en el que los uruguayos metieron bastante duro, algunos argentinos empezaron a devolver gentilezas y abundaron las protestas contra el lastimoso referà paraguayo. Hubo demasiada exageración en ciertas acciones, pero también golpes extremadamente ásperos, como los que regaló Eguren. De fútbol, nada de nada entre ambas selecciones. Y asà el resultado permaneció inmóvil.
El discurso era el de ganar o ganar en este partido y se cumplió, y hasta con un pasaje de buen juego en el principio. Pero después se entró en un nivel chato del que no se logró salir. Ahora, en el partido ante Chile, en el que no estarán Tévez y Riquelme por acumulación de amarillas, se deberá confirmar lo logrado en el Monumental contra el equipo de Bielsa.
Párrafo aparte para el vergonzoso arbitraje de Torres. Nos quejamos de los Furchi o los Lunati, pero lo del paraguayo no tiene punto de comparación: dio vÃa libre para los golpes, no sacó las tarjetas cuando la situación lo requerÃa y hasta amonestó incorrectamente.
En el resto de la fecha de Eliminatorias sudamericanas:
- Paraguay se llevó los tres puntos de su visita en Colombia, donde ganó con el gol convertido por Cabañas. Sigue arriba y no afloja el equipo de Martino.
- Bolivia superó como local por 3 a 0 a Perú, con tantos de Botero -2- y GarcÃa.