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Oct
Racing tiene algo especial
por Mariano FuscoEs difícil hablar de Racing y dejar de lado el corazón. Y no hablo de tardes-noches de mate viendo sufrir a gente amada por un equipo que jugaba poco, perdía mucho pero que entregaba todo en el campo de juego. Uno pudo ver al hincha de Racing salir de las canchas con una mueca de fastidio, con la cabeza baja por ese amor tan correspondido como tormentoso, con lágrimas a flor de piel en chicas, adultos, abuelos. Pero es difícil que un coro de silbidos acompañe a los jugadores una vez finalizado el encuentro: ¿O acaso en las viejas guerras, los soldados en lucha no fueron recibidos en forma heroica? A veces el temple, la fortaleza anímica y el corazón no alcanzan ante un adversario mejor preparado, con mejores armas.
Salvando obvias distancias, este Racing de Llop se parece al de Merlo pre-estatua, y lo digo porque no tiene un gran plantel, al contrario es escaso, y por la forma y las ganas de superar obstáculos, de plantarse con River, con Independiente, de vapulear a Rosario Central (Moralez x2, Lugüercio, Zuculini/Kily González) en un juego clave por el tema de promociones y descensos. Pero a favor de este Racing versión Apertura 08 es que se la está bancando con los pibes de la casa: Martínez Gullota, Mercado, Schaffer, Zuculini, Yacob, Moralez, Sánchez Sotelo y otros. Pibes con hambre, y no sólo de gloria eh, porque si en estos últimos tiempos los jugadores de Primera sufrían, mamita, no me quiero imaginar los de inferiores, los que estaban en la pensión.
Si bien su campaña no es para andar dando vueltas a los bocinazos por la Avenida Mitre, ya llegó a los 12 puntos y “normalizó” sus números con 3 victorias, 3 empates y 3 caídas. Con sacrificio, y sin recetas afrodisíacas, ya pasó a su rival de toda la vida, a un Estudiantes que pintaba para asustar y le sacó cinco puntos al River top, el que hizo la pretemporada en la exclusiva Punta del Este, bajo el mando del Beckham tercermundista.
Hoy se añoran los mates, el disfrutar y sufrir junto a gente amada por un sentimiento que no fue nacido pero que, de a poco, se hizo presente en el corazón de uno. Y es que Racing tiene algo especial, y vaya a saber uno qué es.










