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Ago
Robbie Keane hereda un 7 legendario
por damianEl jugador irlandés, recientemente fichado al Tottenham por 25 millones de euros, tiene ante si una gran responsabilidad y también una gran oportunidad. La responsabilidad de jugar con el mítico número 7 del Liverpool. El mismo que lucieron en la época dorada de los reds (años 70 y 80) dos leyendas como Kevin Keegan y Kenny Dalglish. Y la oportunidad de devolverle a ese dorsal el esplendor que lucía antaño, para ascender al Olimpo de jugadores míticos que son reverenciados por la grada de Anfield.
Cuando Bill Shankly estaba construyendo, sin prisa pero sin pausa, el Liverpool que arrasaría en Inglaterra y Europa, fichó en 1971 a un joven de un club de cuarta división, el Scunthorpe, llamado Kevin Keegan. Pronto encandilaría a la grada de Anfield con su regate y habilidad, ganándose el apodo de “Súper Ratón”. Contribuyó en gran medida a ganar para el Liverpool 3 Ligas, 1 Copa, 1 Copa de Europa, 2 Copas de la Uefa y 2 Copas de la Liga durante su estancia en Anfield.
Cuando en 1977 (después de seis temporadas, 323 partidos y 100 goles con los reds) anunció su adiós para fichar por el Hamburgo alemán, muchos pensaron que el hueco que dejaba el habilidoso Keegan sería imposible de rellenar. No tardarían en descubrir que estaban equivocados.
Ese mismo año los reds ficharon al escocés Kenny Dalglish, ídolo de la afición del Celtic de Glasgow. Tenía 26 años cuando se enfundó la camiseta con el número 7 y 39 cuando se la quitó definitivamente en 1990 (seguiría una temporada más sólo como entrenador ya que desde 1985 fue jugador-entrenador). Habían pasado trece temporadas en las que jugó 515 partidos, marcó 172 goles y ganó 8 Ligas, 1 Copa, 4 Copas de la Liga, 5 Supercopas de Inglaterra, 3 Copas de Europa y 1 Supercopa de Europa. Impresionante.
Dalglish heredó un excelso número 7 y lo convirtió en un mito, en un dorsal legendario. “King” Kenny fue elevado al puesto de honor en el altar de jugadores legendarios adorados en Anfield.
Con la llegada de Robbie Keane la afición del Liverpool tiene la esperanza de que este legendario 7 vuelva a brillar de nuevo en el firmamento red, como ocurrió la temporada pasada con el número 9 al que Fernando Torres le devolvió el sabor añejo que le imprimieron otros mitos como Roger Hunt o Ian Rush. Ahora con Keane y Torres en el ataque ven la posibilidad de volver a ser los más grandes en la Premier, de volver a conquistar el ansiado título de liga (verdadera obsesión de los reds) que se les resiste desde 1990. Casi nada.










