11
Sep
Más que sueño, pesadilla…
por Juan Pablo Veli
Un empate vergonzoso, increíble y fuera de entendimiento alguno es lo que dejó esta apática Selección argentina en el Monumental de Lima ante un trabajoso y meritorio Perú. Faltaban segundos para que Argentina se llevara de manera injusta 3 puntos por el casual gol que se encontró Cambiasso, pero Vargas, ex Colón de Santa Fe, actuó una corajeada tremenda para arrancar en velocidad desde atrás de mitad de la cancha, dejar a Battaglia en el camino y darle de zurda para que Fano la mandara adentro del arco de Carrizo. Lamentable, sin excusas.
La idea de Del Solar era clara: asegurar un empate ante una ¿Selección potencia? con marcas duras y ásperas e intentar aprovechar alguna contra para tratar de sacar algo más. Fue un trabajo excelente. Con un equipo jugando como equipo, con sacrificio para ir atrás de la pelota y marcar en caravana a Messi y Riquelme, haciéndoles sentir el rigor, Perú no merecía quedarse con las manos vacías. Solano, con su chapa, fue el espíritu y Vargas, con su calidad y pegada, el artífice material.
La sensación principal que me dejó este partido es que tenemos un técnico que no sabe leer los partidos. Arrancó jugando con 3-4-1-2, con la idea de abrir los costados, y terminó triturando esos mismos costados con la reubicación de Cambiasso por izquierda y la entrada de Battaglia por derecha, debido a la lesión de Jonás Gutiérrez. Algo más para ahogar el sector izquierdo fue poner al Cata Díaz, pesado zaguero central y diestro, de lateral. En el segundo tiempo se dio cuenta de poner a Battaglia de lo que juega Battaglia (centro) y correr a Gago a la derecha.
El funcionamiento fue totalmente lento, sin dinámica, con nulas ideas y toques intrascendentes que no sirvieron para nada. La falta de claridad de Riquelme, las gambetas estériles de Messi y el tremendo aislamiento de Agüero fue lo que se vio en arriba. Argentina tuvo un solo tiro de verdad al arco de Butrón y fue gol; después, el arquero peruano fue un observador de lujo. Distinta fue la tarea de Carrizo, que tuvo que intervenir claramente en dos oportunidades para evitar la caída de su arco.
Gago, con su despliegue constante, voluntad y asistencia a Cambiasso fue lo más destacado dentro de la mediocridad argentina. Esto no funciona y no hay pretextos. Con jugadores dueños de sus clubes en el mundo no se puede producir un juego tan triste y blando ante una selección de tercer orden mundial. Basile, es hora de replantearse miles de cosas y reflexionar sobre ciertos nombres y estrategias que no dan resultado. Fue pobre lo de Lima, pero no varió mucho de las grises actuaciones pasadas, como ante Belarús, por ejemplo.
Cinco partidos consecutivos sin victorias, quedamos a 4 puntos del líder Paraguay y con los mismos puntos que Brasil y Chile. A Perú, el punto le sirvió para alcanzar a Venezuela y quedar penúltimo. A este camino, ¿empezamos a pensar en el repechaje otra vez con el Coco?
¿Dónde quedó la actitud con la que en el segundo tiempo se comieron a Paraguay en el Monumental?
Ah una cosa más, Zanetti, como capitán que sos de la Selección, ¿no te da vergüenza decir que Argentina hizo más que Perú y mereció ganarlo?
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Argentina y Perú vuelven a enfrentarse en un nuevo partido de Eliminatorias, en el estadio Monumental de Lima, y que significará el choque número 46 en un historial que tiene una amplia mayoría de peso para el lado albiceleste (30 victorias), pocas alegrías para la franja (5 triunfos) y 10 empates, desde que jugaron por primera vez en 1927 y los goleamos por 5 a 1 en la Copa América que habían organizado.El principal hito que llegaron a protagonizar estas dos selecciones es, sin duda alguna, el abultado 6 a 0 que el equipo del Flaco Menotti le endosó a Perú en el Monumental, en la segunda fase del Mundial de 1978. La mira estuvo puesta en el turbio clima que había por la dictadura militar que gobernaba a la Argentina. Se tejieron mil historias alrededor de aquel cotejo y millones de versiones distintas sobre un arreglo para que los dirigidos por Marcos Calderón se dejaran golear, aunque los campeones mundiales se cansan de negarlo. Kempes (2), Luque (2), Tarantini y Houseman fueron los autores de los goles que nos llevaron a disputar la final con Holanda.Pero también hay un sabor crudo y amargo para la historia de Argentina ante su similar de Perú. En 1969, se llevaron un empate de 2 a 2 de la mismísima Bombonera, clasificándose para el Mundial de México 1970 y dejándonos sin chances de entrar a nosotros. En aquel representativo brillaban Teófilo Cubillas, Cachito Ramírez -autor de los dos tantos-, León y Chumpitaz, entre otros.
El últimos partido en que Perú pudo ganarle a la Argentina en Lima, por Eliminatorias, fue hace 23 años, por 1 a 0, en un partido donde Maradona fue totalmente anulado por la trabajosa y pegajosa marca personal que le dedicó Luis Reyna. Después, en el Monumental, igualamos in extremis 2 a 2, con el gol salvador de Gareca, y clasificamos al Mundial de México 1986, que después conquistaríamos bajo la conducción de Bilardo y la magia de Maradona.El último enfrentamiento entre ambas selecciones fue en la Copa América de Venezuela 2007, cuando, en cuartos de final, los goleamos 4-0 con goles de Riquelme (2), Messi y Mascherano. De aquella formación, solamente volverán a estar de titulares Zanetti, Riquelme, Messi y, tal vez, Cambiasso, si el Coco decide ponerlo. Gago entró en la segunda parte y también jugaron Heinze, Mascherano y Abbondanzieri.Cuando Basile, en su ciclo pasado, visitó Lima por Eliminatorias en 1993, logró ganar con un solitario gol de Batistuta y un muy buen trabajo de Goycochea bajo los tres palos.La última derrota de Argentina ante Perú fue en la Copa América de Bolivia 1997, cayendo por 2 a 1 en los cuartos de final y quedando eliminados.

Los más de 70 años de edad sólo se reflejan en su pelada. Su sonrisa, que no es la de la Mona Lisa, no se borra ni siquiera en los peores momentos, en aquellos en los que debe explicarle a la Justicia italiana porque las manchas de su traje de alta costura son tantas como los éxitos de los clubes en los que trabajó.

En el complemento, los de Martino bajaron la marcha, aflojaron los lazos y no tuvieron el mismo rendimiento. Argentina creció con el ingreso de Agüero en una delantera que no había tenido un referente en cancha y metió fuerte con mayor actitud para ir adelante por el empate. Una linda combinación entre Riquelme, Messi y el Kun generó el empate que sería definitivo, por más que existieron un par de situaciones como para finalizar ganándolo.
El mal momento futbolístico que atraviesa la selección canarinha bajo la conducción de Dunga está en boca de todos, hasta del presidente de Brasil, Lula da Silva, quien no tuvo mejor idea que comparar el estilo de juego de Lionel Messi 


